¿Cuándo debemos parar el análisis cualitativo?

Las tesis o trabajos académicos que hacen uso del enfoque cualitativo realizan procesos de recolección y análisis de información muy amplios. Por las características de esta perspectiva de metodológica, el estudio de una problemática de investigación consiste en su comprensión profunda y detallada. Eso, por supuesto, requiere de tiempo. No podemos pensar que con recolectar un mínimo de datos lograremos dar con el nivel adecuado de análisis. Además, debemos tener siempre presente que el diseño metodológico de los estudios cualitativos es mucho más complejo.

A diferencia de lo que puede pensar la mayoría, el enfoque cuantitativo simplifica la recolección y el análisis de la información recolectada. Mientras que cualificar significa descubrir aquello que permanece bajo la superficie, indagar con ahínco el significado de un elemento. Y no solo eso. También, comparar y vincular todos los aspectos de un problema de investigación, como si de un rompecabezas se tratara. Estudiar primero cada pieza en su singularidad para luego integrarla en un conjunto.

Este trabajo exige del investigador tiempo, paciencia y dedicación, quienes terminan sumergiéndose en el campo o contexto donde se encuentra el problema que intentan estudiar. Pero en algún momento hay que parar, de lo contrario estaremos eternamente indagando sobre el mismo asunto sin llegar a conclusiones determinantes. Para el investigador esto puede suponer un inconveniente, ya que creemos que debemos saber absolutamente todo sobre el problema, lo cual de entrada es imposible. Entonces, ¿Cuándo decidir que ya es suficiente?

 

Concluir cuando ya no haya novedad

Este es un criterio muy práctico para dar por terminada la fase de recolección y análisis de datos cualitativos. Si sucede que, luego de una investigación exhaustiva en el campo, no encontramos datos nuevos, que aporten nuevas visiones y categorías. Recuerda que los datos cualitativos se deben organizar según categorías de análisis. A una pieza de información se le asigna una categoría de acuerdo a los criterios o patrones de estudio que el investigador ha creado. Si se ha logrado llenar todo esa estructura organizativa y los datos que siguen apareciendo tienen la misma naturaleza, podemos asumir que se ha llegado a una fase concluyente.

 

Detenerse cuando se comprenda la problemática

Si todos los datos recolectados y su respectivo análisis responden a la preguntas que el investigar tenía sobre el problema de estudio, se puede detener. En el enfoque cualitativo se parte de una visión parcial del problema, la cual se irá complejizando y enriqueciendo a medida que avanza el trabajo. Para alcanzar el final del proceso, es pertinente preguntarse: ¿Comprendo de qué se trata el problema ahora?, ¿Estoy consciente de sus características? Si las respuestas son afirmativas, entonces, se ha llegado a un estado de satisfacción investigativa.

 

¿Qué sucede si no hay satisfacción?

Si aún permanecen categorías de análisis incompletas y datos nuevos aparecen, pues la recolección y el análisis deben continuar. Asimismo, si persisten las interrogantes sobre el problema de investigación, el trabajo debe seguir su curso. No obstante, no es una situación para alarmarse. Es normal darnos cuenta, con el enfoque cualitativo, que todavía no hemos dado con el nivel de profundidad esperado. Siempre y cuando nuestro procedimiento sea organizado y estructurado, de manera que podamos asegurar que no hemos olvidado nada.

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  1. marlenis prado May 1, 2017

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