Búsqueda de fuentes para la tesis – Consejos y Recomendaciones

La revisión de los materiales para la tesis debe comenzar desde el momento que se tiene una idea para un tema. Luego la búsqueda se consolida y afina cuando se procede a la redacción de los capítulos de la tesis.

Para dar con las fuentes adecuadas los profesores son de gran ayuda, especialmente el tutor. Asimismo son oportunas las consultas con colegas, compañeros de estudio y amigos que estén familiarizados con tu tema. Ten presente que debes privilegiar la información según el tipo de fuente que estés consultando.

Las fuentes primaras son las que contienen una información que se puede catalogar como original, es decir, algo nuevo que nadie haya dicho antes. Su soporte puede ser muy variado, desde libros a material audiovisual, entrevistas o cualquier otro documento.

Por otro lado, las fuentes secundarias son aquellas que resumen o interpretan la obra o las teorías de otra persona. Si bien puede ser valiosas e incluso más accesibles, este tipo de fuentes no son consideradas de primera mano y deben ser utilizadas a modo de guía. No para sustentar juicios o análisis personales.

 

Consejos para la búsqueda de fuentes

fuentes para la tesis

Cuando realices búsquedas en internet trata de afinar el proceso con palabras claves que resuman tu problemática de estudio. Entre más precisas sean, tendrás acceso a fuentes más relevantes. Evidentemente, si tu tema de investigación está bien formulado, encontrarás información de manera más fácil.

Muchos buscadores especializados en fuentes académicas tienen la opción de hacer indagaciones más avanzadas para delimitar, aún más, los resultados. Sin embargo, debes tener cuidado de que las fuentes sean fidedignas y no sean violaciones a los derechos de autor o de reproducción.

Las bases de datos y repositorios de las bibliotecas públicas y de universidades funcionan de la misma manera que los buscadores web, con palabras claves. Igualmente tienen búsquedas avanzadas por autores, títulos, temáticas, materias y años.

Luego de hallar las fuentes que has considerado relevantes debes verificar que se relacionen estrechamente con tu problemática de investigación. Es probable que encuentres materiales que traten tu tema, pero no desde la perspectiva que te interesa estudiar, así que tendrás que desecharla.

Utiliza únicamente fuentes especializadas que sean avaladas por editores o jurados, nos referimos a libros, publicaciones en revistas académicas, tesis de grado, conferencias y simposios. El material audiovisual debe ser de calidad igual, documentales o programas de instituciones serias.

Actualmente, las redes sociales juegan un papel importante en el proceso de la comunicación, incluso las Normas APA, en su versión más reciente, contemplan las referencias para blogs y social media, no obstante es muy importante que verifiques la veracidad de la información.

El tiempo es valioso y debe dividirse en el estudio de muchas fuentes, por eso es muy importante estar seguros de que lo que leemos es algo que nos va a servir. En el caso de libros, lee primero el índice o tabla de contenido y estudia los capítulos que te son útiles. Los artículos de revistas muchos tienen un resumen que engloba el tema del texto, si cuentan con un índice debes ojearlo antes de comenzar la lectura.

Cuando estés estudiando un material resúmelo y haz anotaciones con tus impresiones, puedes hacerlo en un cuaderno o un documento en tu computador, lo que te resulte más cómodo. Lo importante es que tengas a la mano aquello que te es de valor, además es posible anotar citas y los datos bibliográficos para futuras referencias.

Así no tendrás que volver dos veces sobre la misma fuente y podrás relacionar y comparar los datos de forma más sencilla.

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