Analiza los datos cualitativos con una bitácora

La bitácora es un formato que registra de forma cronológica datos, sucesos, acontecimientos o cualquier otra información de interés sobre un tema en concreto. La bitácora se originó en el área de la navegación para registrar todo lo relevante que los marinos observaban durante sus viajes por el mar. Estos registraban en cuadernos de viajes y ahora esta modalidad se considera muy útil para las investigaciones con enfoque cualitativo.

Las tesis que se orientan a la profundización de la información y a su consecuente interpretación manejan una gran cantidad de datos que provienen de diversas fuentes. Por lo tanto, el investigador debe utiliza estructuras metodológicas para organizar los materiales y generar conocimientos de forma ordenada. De esa manera, podrá ejercer control sobre la recolección y el posterior análisis.

En los estudios con enfoques cualitativos la recolección y el análisis se realiza de forma conjunta, pues las reflexiones se dan a medida que avanza la interacción con los participantes y el contexto o ambiente donde se realiza la investigación. Además, una parte fundamental de este tipo de tesis es la inclusión de las percepciones del propio investigador, que a través de una observación obtiene una compresión total y privilegiada del problema de investigación. En este sentido, la bitácora es muy valiosa para documentar o registrar la información y enriquecerla con las impresiones de quien realiza el estudio. Y al tratarse de un modelo de anotaciones cronológicas, es ideal mantener la información actualizada y luego comparar los cambios y verificar la evolución de todo el proceso metodológico.

bitácora datos cualitativos

 

¿Cómo funciona una bitácora para el análisis cualitativo?

La bitácora se adecuará al problema de investigación, se podrán crear modelos personalizados a cada caso siempre y cuando faciliten el registro ordenado de los datos. Si bien los modelos pueden variar, todos deben funcionar de acuerdo a tres elementos o partes principales.

  • El método, es decir, los pasos o procedimientos que se han empleado. Esto incluye las actividades y sus respectivas descripciones. Es importante incluir detalles y si se presentaron inconvenientes exponer el modo como se revolvieron.
  • Las ideas, reflexiones, dudas y sus posibles respuestas. Todo eso constituye el aspecto reflexivo del investigador que se da a la par de la recolección. El tesista se pregunta sobre la información que obtiene y expone sus primeras interpretaciones.
  • Los cambios y contradicciones que puedan darse con respecto al método utilizado para la recolección y la intervención en el campo de estudio. Es frecuente que se deba cambiar uno o varios elementos metodológicos, ya sea porque no se ajustan al tipo de información que se necesita obtener o porque no responden a las actividades que se deben realizar. Esta situación ocurre porque el investigador se aproxima a su problema de investigación con conocimientos parciales que, posteriormente, se irán ampliando y complejizando. En consecuencia, la metodología puede ir modificándose hasta dar con el nivel pertinente. En la bitácora debe quedar anotados los momentos precisos en los que ocurrieron los cambios y sus motivos.

La bitácora sirve para verificar y validar los datos cualitativos, para justificar las interpretaciones y la elección de la metodología.

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